miércoles, 21 de septiembre de 2011

LA MODERNIDAD

Hablar en nuestros días de modernidad lo podríamos catalogar como un debate, que sin duda genera mucha controversia. Desde nuestros antepasados se vienen construyendo hipótesis sobre los cambios que les va entregando satisfacción a la sociedad o disgusto, se manifiesta la manera de cómo cambia el mundo en busca de un desarrollo; desde ahí se pueden plantear preguntas como: ¿Por qué el ser humano vive en constante búsqueda de lo nuevo, sin importar las consecuencias de los actos? ò ¿quiénes son en verdad los beneficiados con la transformación? Sin embargo se sigue produciendo una evolución que todos somos partes de ella, pero no todos la interrogamos.

Cabe  destacar que no se debe olvidar el concepto que se tiene sobre los planteamientos que  marcan un periodo,  son de vital importancia para la interpretación de tantas preguntas que nos hacemos a diario.  Es decir, pienso que una forma para interpretar la modernidad, sería la de saber el papel que cada ser humano desempeña dentro esta; y analizar su contribución para dicho mundo tan globalizado, que no te da espera de nada.

Una idea de lo anterior la puedo resumir de la siguiente forma: “la modernidad la entiendo como un suceso trascendental que marque de una época a otra, o ya sea en la misma. La percibo como la evolución o invención que indique un fenómeno de transformación, o que sea de contribución alguna; Considerarla de forma evolutiva. Provocando opiniones diferentes”. Es complejo de entender por las diferentes formas que se tienen de definirla.

Afirmaba Alejandro: “Muchas personas confunden este suceso de la modernidad con lo moderno, y es algo que no se debe interpretar de la misma forma, ya que estas cumplen funciones diferentes. Ni tampoco catalogar la tecnología como modernidad. Porque estos son solo instrumentos que actúan en ella”. (Agudelo, 2011).

Por lo tanto, son definiciones que de alguna manera hacen un aporte a las hipótesis que se tienen, porque algunas personas quieren relacionarlo todo; para tal vez, evadir  responsabilidad. Son unas de los tantos puntos de vistas que se han de tener sobre este acontecimiento tan trascendental, la modernidad. Son contribuciones que no le hacen mal para aclarar dudas, pero pienso que si no se deben confundir los conceptos anteriores, van mucho más de la mano de lo que en realidad  se piensa.

Sin embargo, un personaje que asocia dichos cambios con la ciencia es  Latour el cual dice: 

“los estudios de la comprensión de la ciencia aparecen como alternativa y contrapunto de la ciencia estricta, ajena a la sociedad, de la sociedad ajena a la ciencia, y también y especialmente del pacto entre ciencia y sociedad, que se esconde tras las falacia de las guerras de la ciencia. Es decir, la ciencia y la sociedad están enfrascadas en si mismas. Sobre todo suponen una reacción ante un proyecto más amplio que se encuentra en la base de la separación y que condiciona, toda una forma de estar en el mundo y de interpretarlo”

Cabe decir que la ciencia es otro interprete o vehículo que ha forjado el camino de la modernidad y que ademàs se puede catalogar como un factor importante para el desarrollo; y deja muy en claro que si no hay un mutuo acuerdo entre la modernidad y la sociedad, como tal; va hacer difícil el andar de forma que contribuyan a un solo objetivo.

Son precisamente estas limitaciones y controversias que se genera en el mundo de modernidad, en donde se trata de definir con claridad por un lado, toda sus consecuencias y repercusiones que se tenga y por el otro, se ve reflejado el no entendimiento entre lo que se busca con lo que se crea. Se podría concluir que los actores que intervienen en ella son los que en realidad catapultan o enorgullecen al mundo de hoy; ya que son los que en verdad crean los nuevos cambios.


BIBLIOGRAFIA.
BRUNO, Latour. Los Estudios de la Ciencia y la Comprensión. Barcelona: editorial labor, 1992.